jueves, 18 de julio de 2013

Confieso que he visto




Suben las ganas, bajan los recuerdos
Despernado
He visto florecer los días y marchitar las noches
Niños bañados de alegría
Sudando ilusión y encanto

He visto el santo entierro después de cenar
Alegrías y angustias del hombre
Cantar resquicios y dobleces con notas de tortura
Entre pecho y espalda.
Aventurero constitucionalmente,
Quizá fui un poco diferente
Por demostrar verdades
Firmé autógrafo a la muerte

He visto pantomimas de la vida,
Azahares en mi entorno
Y me desprendí del árbol como hoja
Para robar un suspiro del viento

He visto tus pechos
Que quizá se perderían como simples mangos
Pero esos pueden reponerse,
Tus pechos no
Que jodida mañana tuve
Pensándote luego sin bultos amorosos
Ahora paso revista a la tarde como viejo forastero
Y te digo que he visto al pequeño dinosaurio
Que se cree dueño del mundo
Sacar conclusión del polvo de su esencia
Lo he visto…
Hacer memoria de sí mismo.
Sui generis
Y aseguro que he visto envejecer lo inenvejecible
Aunque no puedo decir cuándo mi sangre dio un hervido de muerte
Solo vi crecer el agravio, la ofensa, el baldón, el ultraje
Y lo enfrenté sin siquiera pensar en hacerme invisible
Mi padre también lo recuerda.
Está en todas partes,
Algunos le llaman rey, otros todopoderoso

El ha visto lo que yo y mucho más



Autor: JUSTO ALDÚ/ Julio 2013.
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